Ya tengo aproximadamente 10 años soñando diariamente como sería el día cuando éste régimen totalitario caerá. Muchas veces me lo pinté en la cara como un día de júbilo, algo parecido al famoso, y disculpenme si sueno muy boliburgués, Forth of July con grandes fuegos artificiales, caravanas y ambas facciones abrazándose con un abrazo de hermanos, porque la patria se volvió a unir.Con lágrimas en los ojos, y si les suena dramático, disculpenme, hoy no veo que ese día será así. Ese día será más dificil que los diez años que hemos vivido bajo Dictadura. No podemos, reitero, mezclar dos significados: dictadura y tiranía porque son dos factores totalmente distintos. He estado investigando mucho sobre si Venezuela está en una dictadura. Los libros dicen muchas cosas, pero la experiencia le gana a todo. El muy sabio e ilustre Dr. Enrique Tejera París me dio la respuesta que estaba esperando: "Venezuela está en dictadura, mas no en tiranía".
Yo no veo ese día un día de júbilo, repito. No lo veo así porque las consequencias ya están muy enterradas, y aunque nosotros cortemos diariamente este monte, la unica forma de matar hierba mala es atacándola por la raíz, y esa raíz se hundió en lo más profundo del sentir venezolano: el pueblo.
Veo todos los acontecimientos de nuestro país: las expropiaciones en la COL, el control absoluto de las instancias públicas por sectores oficialistas, el uso y abuso de los recursos de todos los venezolanos para solamente un sector del país. Todo esto y mucho más para rendirle culto a guerrilleros, ladrones y criminales que deben estar condenados por la historia si es que ya no viven. Todo esto, además, para glorificar la figura de un hombre que se cree la cabeza única para dirigir las riendas de este país, un todopoderoso, un Dios celestial, un Chávez.
Ese día de la independencia, lo veré como un día de mucha angustia. Donde no debemos confundir nuestros animos y mantener un slogan de un presidente que a pesar de que no fue muy querido por ser también, a su vez, un dictadorzuelo, López Contreras que dijo: "Calma y cordura". Eso tenemos que mantener los venezolanos ese día de independencia. No podemos apresurarnos y tratar de cambiar todo de la noche a la mañana. No podemos empezar a peliar por disputas entre los partidos sobre quien llevará la delantera. Pero sobre todas las cosas: no podemos olvidar. No podemos olvidar de pasarle factura a todos esos que nos han hecho daño por diez años. No podemos perdonar a esos que por diez años han criminado a más de 100.000 venezolanos por irreponsables, por ladrones, por capos de mafias.
Lo peor viene ahorita. El país ya se nos está escapando de las manos. Vemos como burlan descaradamente la decisión de un pueblo. Lamento con toda el alma tener que afirmar esto, y aunque apoyo con todo el corazón la decisión del Alcalde Metropolitano, Antonio Ledezma de entrar en una huelga de hambre hasta que la OEA u otros organismos internacionales escuchen sus peticiones. Mi corazón lo quiere apoyar y alentarlo a que siga en su lucha. Pero mi conciencia me dice que ya esta raíz está muy enterrada y tenemos que empezar a buscar la manera de cortar esta mala hierba desde, como dije, la raíz.
Yo creo que ya es momento, venezolanos, se los digo con toda sinceridad, que nos dejemos de los jueguitos. El país está muy mal, y los que crean que esto no será así para siempre, es verdad, pero si seguirá así hasta que nosotros dejemos que siga así. Es muy prudente, en este momento de la historia recordar que Gómez gobernó tres días después de su muerte.
Necesitamos el día de independencia.
Hasta una próxima entrada,
Luisito Medeiros